quarta-feira, 4 de dezembro de 2013

América: Defensoras y defensores de derechos humanos sufren cada vez más ataques


Casi la mitad de los incidentes documentados por Amnistía Internacional tuvieron lugar en el contexto de disputas de tierras, en países como Brasil, Colombia y Honduras, muchas veces relacionadas con proyectos de desarrollo de gran envergadura dirigidos por empresas privadas. 

Anistia Internacional
En toda América, las defensoras y los defensores de derechos humanos sufren niveles crecientes de intimidación, hostigamiento y ataques a manos de las fuerzas de seguridad, los grupos paramilitares y las bandas criminales, ha afirmado hoy Amnistía Internacional en un nuevo informe.
El informe, titulado Transformar dolor en esperanza: Defensoras y defensores de derechos humanos en América, se basa en unos 300 casos de intimidación, hostigamiento, ataques y asesinatos de defensoras y defensores de derechos humanos en una decena de países, ocurridos principalmente entre enero de 2010 y septiembre de 2012.
“En casi todos los países de América se somete sistemáticamente a las defensoras y los defensores de derechos humanos a hostigamiento, ataques y cargos penales infundados con el fin de impedirles defender los derechos de las personas más marginadas”, ha declarado Nancy Tapias Torrado, investigadora de Amnistía Internacional sobre la situación de las defensoras y los defensores de derechos humanos en América. 
En todo el continente americano, las defensoras y los defensores han sido tildados públicamente de “ilegales”, “ilegítimos”, “sin escrúpulos” o incluso “inmorales”. También se los ha acusado de ser delincuentes, corruptos, mentirosos, buscapleitos o subversivos, de defender a delincuentes y de apoyar a grupos guerrilleros. Estas críticas públicas han sido proferidas tanto por funcionarios del gobierno como por actores no estatales.
“Hombres y mujeres que trabajan para proteger los derechos humanos también están en la mira, pues poderosos intereses económicos y políticos los perciben como un obstáculo a proyectos de desarrollo de gran envergadura”, ha dicho Nancy Tapias Torrado.
Entre las personas que son blanco especial de ataque están quienes trabajan en cuestiones relativas a la tierra y los recursos naturales, los derechos de las mujeres y de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexo, y los abusos contra las personas migrantes, quienes trabajan para que se haga justicia por los abusos cometidos contra los derechos humanos, así como periodistas, blogueras y blogueros y sindicalistas. 
De los casi 300 casos analizados por Amnistía Internacional, sólo en 4 se declaró culpables a los autores materiales. 
Casi la mitad de los incidentes documentados por Amnistía Internacional tuvieron lugar en el contexto de disputas de tierras, en países como Brasil, Colombia y Honduras, muchas veces relacionadas con proyectos de desarrollo de gran envergadura dirigidos por empresas privadas. 
En países como Cuba y México, defensoras y defensores sufren hostigamiento judicial, son detenidos sobre la base de pruebas deficientes, o pesan durante años cargos falsos contra ellos porque se dictan órdenes de detención que luego no se ejecutan. 
Los defensores indígenas de derechos humanos José Ramón Aniceto Gómez y Pascual Agustín Cruz, de Puebla, México, quedaron en libertad el 28 de noviembre de 2012, después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación anulase la declaración de culpabilidad dictada injustamente contra ellos.
El 12 de julio de 2010, José Ramón y Pascual habían sido condenados a siete años de prisión por el robo de un vehículo.
La denuncia había sido presentada por un miembro del grupo del cacique local que durante muchos años había restringido el acceso al agua y cobraba por la toma de agua lo equivalente al salario de cuatro meses de muchos de los integrantes de la comunidad. Los dos defensores habían luchado para hacer llegar canalizaciones principales de agua hasta los hogares. 
La decisión de la Suprema Corte sobre este caso confirma la conclusión de Amnistía Internacional de que la causa emprendida contra estos defensores era una total injusticia.
En varios países de América, las defensoras de derechos humanos que hacen campaña en cuestiones como la violencia contra las mujeres han sufrido violaciones, amenazas de violación e intimidación, o se ha amenazado a sus familiares.
El 9 de noviembre de 2011, un hombre y una mujer armados entraron en casa de la defensora de derechos humanos Jackeline Rojas Castañeda en Barrancabermeja, Colombia. El hombre y la mujer obligaron, pistola en mano, a Jackeline y a su hija de 15 años a permanecer en habitaciones separadas. Le dijeron que matarían a su hija si gritaba o trataba de pedir ayuda.
Luego ataron a Jackeline, la amordazaron y le rociaron el cuerpo y la ropa con pintura roja. Los asaltantes exigieron repetidamente información sobre el paradero de su hijo y su esposo, que es líder sindical. Además, se llevaron de la casa dos computadores portátiles, lápices USB, teléfonos celulares y documentos. 
El 10 de noviembre, Jackeline –integrante destacada de la Organización Femenina Popular– acudió a denunciar el ataque a la Fiscalía General. En un principio, el personal no aceptó la denuncia, alegando que ella se había inventado el ataque.
“Cuando las autoridades no protegen a quienes trabajan para defender los derechos humanos de todas las personas y no investigan los ataques perpetrados contra ellos, transmiten el mensaje de que se toleran los ataques”, ha afirmado Nancy Tapias Torrado.
“Los gobiernos deben garantizar que las defensoras y los defensores de derechos humanos disfrutan de protección integral, que incluyen, como mínimo, reconocer la importancia y la legitimidad de su trabajo, investigar plenamente los abusos a los que se enfrentan y proporcionar medidas efectivas de protección.”


Anistia Internacional – 07.12.2012
IN Anistia internacional - http://www.amnesty.org/es/for-media/press-releases/americas-defensores-ddhh-sufren-incremento-ataques-2012-12-07

domingo, 1 de dezembro de 2013

Uma história de apropriação do público pelo privado


Desde o surgimento dos meios de comunicação eletrônicos no país, a promiscuidade entre radiodifusores e políticos determinou a prevalência de interesses privados no rádio e na TV.
Apoiada numa legislação frágil, a farra das concessões assumiu faces diferentes ao longo das últimas décadas, respeitando, porém, o mesmo critério desde os anos 50: a prevalência de interesses privados de empresas e políticos.

Coletivo Intervozes
A confusão encabeçada pelo próprio Executivo Federal nas concessões,autorizações e permissões de outorgas de rádio e TV tem origem quase concomitante ao aparecimento dos veículos de comunicação eletrônica no Brasil. Apoiada numa legislação cheia de brechas, a farra das concessões assumiu faces diferentes ao longo das últimas décadas, respeitando, porém, o mesmo critério desde os anos 50: a supremacia de interesses privados de empresas e políticos.
O marco legal que dá início à promiscuidade na relação entre o público e o privado nas Comunicações é o Código Brasileiro de Telecomunicações (CBT), aprovado em 27 de agosto de 1962. Ele facilitou ao máximo a ocupação das freqüências previstas, abrindo espaço para um enorme crescimento do setor privado.
Coincide com esse período a fundação da Associação Brasileira de Emissoras de Rádio e Televisão (Abert), formada a partir da reunião de radiodifusores que começavam a mostrar seu poder político no Congresso.
Na aprovação do Código, a Abert foi responsável pela derrubada de cada um dos 52 vetos do presidente João Goulart, que tentava barrar o caráter excessivamente liberalizante da Lei. Um dos vetos dizia respeito ao artigo que determinava que a concessão seria renovada automaticamente em caso de não haver irregularidades comprovadas contra a emissora.
Em 1963, dois decretos (52.795 e 52.026) regulamentaram o CBT, estabelecendo, entre outras questões, o período de validade das concessões de rádio para 10 anos e de TV para 15 anos. Em 1967, foi promulgado o Decreto-lei 236, que determinou condições para as outorgas de TVs educativas. Além dessas condições, o decreto faz menção de limites de detenção de concessões, mas é omisso em relação a princípios para evitar o uso privado deste bem público.
A década de 70 é marcada por uma aliança do governo militar com a Rede Globo de Televisão. Foco de uma CPI que considerou ilegal o aporte de dinheiro do grupo Time-Life na sua estrutura, a Rede Globo cumpriu o estratégico papel de unidade nacional, sendo subserviente à censura do Regime, o que contribuiu sobremaneira com as vistas grossas do Estado em relação à expansão não controlada do setor. Data dessa época o crescimento dos nove maiores grupos de comunicação do país que até hoje controlam 90% dos canais de rádio e TV existentes.
Durante o governo Figueiredo (1979-1985), foram concedidos nada menos do que 634 canais de radiodifusão, 295 rádios AM, 299 rádios FM e 40 emissoras de TV. Com a “transição democrática” e a condução de Tancredo Neves à Presidência da República, a Abert voltou a entrar em cena para garantir que a ausência de critérios e regras claras permanecesse. Tancredo recebeu de três congressistas um documento com propostas progressistas de mudança nas políticas de comunicação. Os parlamentares também mostraram preocupação com a possibilidade da indicação de Antônio Carlos Magalhães ao cargo de ministro e com a manutenção de Rômulo Villar Furtado na Secretaria Geral do Ministério das Comunicações. Furtado era homem de confiança da Globo, e estava no cargo desde 1974. A pressão política, no entanto, não surtiu efeito.
Ao assumir o Ministério das Comunicações, ACM tentou dar um caráter de moralidade nas concessões distribuídas por Figueiredo e prometeu “promover estudos para fixar critérios de concessão de emissoras de rádio e TV”. Em março de 85, ele assina a portaria 128, que suspende as concessões dadas a partir de outubro de 84. As concessões ficam suspensas até o final do ano, mas ACM acaba chancelando os pedidos e dá início a  uma das maiores distribuições de outorgas a políticos da história brasileira.
Com a instalação da Constituinte, a partir de 1987, Sarney e ACM encontraram nas concessões uma maneira de agradar os seus aliados políticos e utilizaram-nas para troca de favores. Em três anos e meio – de 15/03/85 a 5/10/88 –, Sarney distribuiu 1.028 outorgas, sendo 25% delas no mês de setembro de 1988, que antecedeu a promulgação da Constituição. O Diário Oficial da União do dia 29/9/88, seis dias antes de promulgada a Constituição, trouxe 59 outorgas em um só dia, todas assinadas na noite anterior.
Com raras exceções, os beneficiados foram parlamentares, que direta ou indiretamente (por meio de seus familiares ou sócios) receberam as outorgas em troca de apoio político a projetos de Sarney, especialmente para a extensão do mandato do presidente para cinco anos. Dos 91 constituintes que foram premiados com pelo menos uma concessão de rádio ou televisão, 84 (92,3%) votaram a favor do presidencialismo e 82 (90,1%) votaram a favor do mandato de cinco anos.
No início do governo FHC, o ministro das Comunicações, Sérgio Mota, promoveu algumas mudanças no sentido de dar transparência ao processo. Duas delas aparecem no Decreto 1720/95, estabelecendo a necessidade de licitação e o pagamento pelo uso da concessão. A norma, porém, passou a privilegiar empresas com maior poder econômico, dando ao preço do outorga um peso maior do que as definições sobre a programação.
A utilização de canais de rádio e TV como moeda política logo voltou a aparecer. Com a regra da licitação valendo apenas para as comerciais, a “negociação” passou a girar em torno das outorgas para retransmissoras (RTVs) e, em seguida, para as educativas.
Em 1996, o decreto 2.108 definiu que "é dispensável a licitação para a outorga para a execução de serviço de radiodifusão com fins exclusivamente educativos".
Em agosto de 2002, a repórter Elvira Lobato, da Folha de S. Paulo, publicou uma série de reportagens que revelaram como o governo Fernando Henrique havia dado continuidade à prática de distribuição de TVs a políticos aliados: Na matéria intitulada “FHC distribuiu rádios e TVs educativas para políticos”, consta que "em sete anos e meio de governo, além das 539 emissoras comerciais vendidas por licitação, FHC autorizou 357 concessões educativas sem licitação. (...) A distribuição foi concentrada nos três anos em que o deputado federal Pimenta da Veiga (PSDB-MG), coordenador da campanha [presidencial] de José Serra, esteve à frente do Ministério das Comunicações. Ele ocupou o cargo de janeiro de 1999 a abril de 2002, quando, segundo seus próprios cálculos, autorizou perto de cem TVs educativas. Pelo menos 23 foram para políticos. A maioria dos casos detectados pela Folha é em Minas Gerais, base eleitoral de Pimenta da Veiga, mas há em São Paulo, Rio de Janeiro, Espírito Santo, Bahia,  Pernambuco, Alagoas, Maranhão, Roraima e Mato Grosso do Sul".

Sem mudanças no Governo Lula
Na atual gestão do Ministério das Comunicações, a prática de distribuir outorgas em troca de apoio político continuou. De forma inédita, integrantes da Comissão de Ciência e Tecnologia, Comunicação e Informática (CCTCI) da Câmara dos Deputados ameaçaram não renovar e devolver ao Executivo 227 processos de renovação de outorgas em função da ausência de documentação, necessária para a análise dos pedidos.
Jader Barbalho (PMDB-PA), ex-presidente da Comissão, estava entre os 10 parlamentares envolvidos com as emissoras cuja não renovação parecia iminente. Tratou de pedir pessoalmente ao presidente Lula que intercedesse, o que de fato aconteceu.
Em junho de 2006, o Executivo pediu os processos de volta, alegando que caberia ao Ministério das Comunicações, e não ao Congresso, exigir das empresas a complementação dos documentos. O curioso é que foi o próprio Ministério que repassou a documentação incompleta para a Câmara.
Com a manobra, garantiu-se que Barbalho mantivesse em atividade duas emissoras de sua família com concessões vencidas. Além da Rádio Clube do Pará, que opera sem autorização há mais de 13 anos, também foram beneficiadas com a medida a Rede Brasil Amazônia de Televisão (RBA), cuja concessão venceu em 2002, e a Rádio Carajás FM.
A manobra salvou também emissoras de outros aliados do governo, como os senadores José Sarney (PMDB-AP), José Maranhão (PMDB-PB) e Flávio Arns (PT-PR), além dos deputados Marcondes Gadelha (PSB-PB) e Humberto Michiles (PL-AM).
A repórter Elvira Lobato seguiu com as investigações e, em 2006, publicou que foram distribuídas pelo menos sete concessões de TV e 27 rádios educativas a fundações ligadas a políticos:
“Entre políticos contemplados estão os senadores Magno Malta (PL-ES) e Leonel Pavan (PSDB-SC). A lista inclui ainda os deputados federais João Caldas (PL-AL), Wladimir Costa (PMDB-PA) e Silas Câmara (PTB-AM), além de deputados estaduais, ex-deputados, prefeitos e ex-prefeitos. Em três anos e meio de governo, Lula aprovou 110 emissoras educativas, sendo 29 televisões e 81 rádios. Levando em conta somente as concessões a políticos, significa que ao menos uma em cada três rádios foi parar, diretamente ou indiretamente, nas mãos deles".
Fato é que permanece o uso das outorgas como moeda política. Além disso, o cargo mais alto do Ministério das Comunicações é ocupado por um senador e ex-funcionário da Globo, notadamente defensor de interesses dos empresários de radiodifusores. Ele mesmo, dono de uma rádio em Barbacena (MG) e, portanto, violador do princípio constitucional que proíbe que parlamentares possuam canais de rádio e TV. Foi também Hélio Costa o maestro da implementação da TV digital no Brasil, que escandalosamente beneficiou os interesses das emissoras de TV, escolhendo o padrão japonês e dando gratuitamente às atuais emissoras de televisão um outro canal para a exibição  digital. Essa última decisão está sendo questionada na Justiça por meio de uma Ação Direta de Inconstitucionalidade no Superior Tribunal Federal.
Mais recentemente, o ministério das Comunicações convocou os concessionários para recadastrarem as informações de suas empresas. A portaria, publicada no dia 13 de agosto, deu 60 dias para que emissoras de rádio e TV passem para o Ministério dados como a composição societária das organizações.
O que parece ser um ato de controle do Executivo só reforça, mais uma vez, a total falta de conhecimento do governo em relação à utilização das concessões. Por lei, qualquer mudança no quadro societário e contrato social das empresas deveria ser solicitada previamente. Pelo visto, não foram.


Coletivo Intervozes – Novembro 2007
IN Informativo Intervozes – Concessões de rádio e TV: onde a democracia ainda não chegou – http://www.intervozes.org.br/publicacoes/revistas-cartilhas-e-manuais/revista_concessoes_web.pdf

sexta-feira, 29 de novembro de 2013

O modelo finlândes: unanimidade


O sistema de ensino na Finlândia se consolida há anos como um modelo de igualdade no ensino. A condição é atestada pelos excelentes resultados que o país escandinavo apresenta nas pesquisas.

Philippe Descamps
Para entrar na escola primária de Rauma, na costa do Golfo de Bótnia, na Finlândia, não é preciso atravessar portões nem muros. Simplesmente se passa por uma garagem grande com uma bicicleta e jogos. Do ginásio à sala de música, tudo parece ter sido projetado para acolher as crianças. Em 45 minutos de curso, a professora de inglês encadeia cinco atividades diferentes. Ela capta a atenção já nos primeiros segundos, graças a uma bola que circula no mesmo compasso que a palavra. Um dispositivo que não é desconhecido nas salas de aula de outros países, mas, com uma média de 12,4 jovens para um professor finlandês – ou seja, um dos melhores índices para o ensino primário na Europa –, ele parece particularmente eficaz aqui.
Em meados de agosto de 2012, Fanny Soleilhavoup e Fabienne Moisy acompanharam os filhos em um segundo retorno a esse país. Professoras francesas com disponibilidade para acompanhar os maridos, elas não imaginavam que a escolha que fizeram em favor da escola local, em vez do estabelecimento francês à sua disposição, mexeria com sua visão de educação. “Meus três filhos estão se transformando em pessoas de bem”, acrescenta Claire Herpin, decidida a permanecer longe da França. “Nós respeitamos suas diferenças. Eles respeitam os outros. Os professores sabem como incentivá-los e como reforçar o que há de melhor neles.” Dislexia, simples perda de interesse ou precocidade, essas famílias estavam diante de situações até comuns, mas que o sistema francês dificilmente levaria em consideração.
Alguns vão achar difícil acreditar no que elas descrevem: uma escola sem tensão, sem competição entre os alunos, sem concorrência entre as instituições, sem inspetores, sem repetência, até mesmo sem nota nos primeiros anos, e que teria os melhores resultados do mundo.
As pesquisas do Programa Internacional de Avaliação de Estudantes (Pisa) da Organização para a Cooperação e o Desenvolvimento Econômico (OCDE) suscitam grande preocupação na Alemanha e no Reino Unido, enquanto na França e nos Estados Unidos, mais bem classificados, elas são pouco comentadas. Apesar de seus investimentos na educação, esses grandes países aparecem apenas na média da OCDE para as capacidades de jovens de 15 anos em compreensão da escrita, matemática e ciências.1Além do rigor metodológico que visa descartar qualquer viés cultural, essas avaliações têm a vantagem de não tratar do aprendizado de um programa, mas de um conjunto de competências úteis para entender o mundo e resolver problemas nos contextos próximos da vida cotidiana.
Essas investigações revelaram Helsinque como um modelo inesperado. No resultado de 2009, que levava em conta 65 países, assim como nos três anteriores (2000, 2003 e 2006), a Finlândia aparece no grupo dos melhores desempenhos globais, como a Coreia do Sul e muitas cidades asiáticas parceiras da OCDE (Xangai, Hong Kong e Cingapura). É também o país (com a Coreia do Sul) cujos resultados são os mais homogêneos e no qual as correlações entre o meio socioeconômico e os desempenhos escolares parecem as mais fracas. Noventa e três por cento dos jovens finlandeses concluem o ensino médio, contra apenas 80% em média nos países ocidentais.2 O país se destaca, é verdade, por um dos mais baixos níveis de desigualdade social da OCDE.
Os resultados do Pisa atraíram um novo tipo de turista. Após uma visita em agosto de 2011, o então ministro francês da Educação Nacional, Luc Chatel, explicou: “Há uma série de receitas que vi funcionar aqui, que podem ser transpostas”, sobretudo “a grande autonomia dada às escolas”.3 Um ano depois, a revista britânica Socialist Review elogiava um sistema “desprovido de avaliações” e no qual “cada criança recebe um almoço saudável ao meio-dia”.4 Quer venham da direita liberal francesa ou do trotskismo inglês, cada observador estrangeiro vem fazer sua feira, em busca dessa ou daquela inovação que, isolada do resto, validará seu próprio projeto.
Na maioria das vezes, a imprensa internacional ignora as condições específicas da gênese do “modelo”, ao qual várias obras cativantes foram consagradas.5 No entanto, aqui, “descentralização” não é sinônimo de territórios em competição; falar de “envolvimento” dos professores não se resume à vontade de aumentar suas horas de “presença” nas escolas; e promover a “moderação” das despesas não disfarça o desejo de favorecer prestadores privados. “Esqueçam o Pisa!”, dispara Jukka Sarjala, um dos arquitetos da reforma escolar na década de 1970. “É claro que estamos orgulhosos desse reconhecimento do nosso trabalho. Mas temos de olhar para nosso sistema como um todo, e não bicar esse ou aquele aspecto.”
O sucesso finlandês tem suas raízes na tradição política dos países nórdicos, ligada às realizações concretas do Estado de bem-estar social, mais do que a uma doutrina. Instado a revelar a elogiada receita pedagógica em uma mesa-redonda da rede de televisão norte-americana PBS, em 10 de dezembro de 2010, o professor Pasi Sahlberg respondeu com um amplo sorriso: “Você sabe, entre nós a escola é gratuita para todos, desde o curso preparatório até a universidade!”. Com base nesses pressupostos, é difícil levar adiante comparações com o modelo dos Estados Unidos...
Na Finlândia, a gratuidade não se aplica apenas ao ensino. Até os 16 anos, todos os suprimentos são bancados pela comunidade, bem como o apoio escolar, a cantina, as despesas de saúde e o transporte para a instituição. O financiamento vem principalmente dos 336 municípios, mas o Estado central harmoniza a distribuição dos recursos. Se por um lado ele participa com apenas 1% do orçamento da escola no município mais rico, Espoo (perto de Helsinque), por outro, ele garante 33% dos recursos na média dos municípios,6 chegando a até 60% nas comunidades pobres. O governo também desestimula a abertura de escolas privadas. Elas praticamente desapareceram na década de 1970 (menos de 2% dos efetivos, contra 17% na França), com exceção de escolas associativas de pedagogias alternativas, do tipo Steiner ou Freinet.
Esse serviço público unificado não se mostra particularmente caro, muito pelo contrário. Em paridade de poder aquisitivo, a Finlândia gasta menos dinheiro por aluno no ensino primário e secundário do que a média dos países ocidentais, e muito menos do que os Estados Unidos ou o Reino Unido.7 A ênfase foi colocada na qualidade da supervisão, no número e na formação dos professores: a profissão do magistério tornou-se altamente respeitada e muito cobiçada, ainda que exija uma longa formação (pelo menos cinco anos de universidade, em geral mais) e que os salários acompanhem mais ou menos a média ocidental:8 significativamente mais altos do que os salários franceses no início de carreira (36% mais no fundamental, 27% no médio), eles se aproximam no fim da carreira. Apenas um candidato a professor em dez atinge seu objetivo. Também se espera dos docentes um envolvimento tão forte que não é incomum que alguns confiem seu número de telefone ou endereço de e-mail aos pais. Uma boa parte da formação (no mínimo um ano) não é dedicada ao conteúdo a ser transmitido, mas à pedagogia: a maneira de transmitir.

Ameaça no horizonte
Enquanto o modelo internacional se baseia em indicadores de desempenho, auditorias e rankings, os pedagogos finlandeses defendem outro uso das avaliações. Elas devem continuar a ser uma ferramenta para ajuste dos meios ou dos métodos a serviço do desenvolvimento de professores e crianças, nunca uma ferramenta de controle ou de competição. É por isso que as avaliações são realizadas por amostragem, e não em nível nacional. Cada um fica sabendo de seus resultados, mas não os de outras escolas. Vários municípios também lutaram contra os jornais que queriam publicar as classificações. E, quando os tribunais deram perda de causa à administração, boa parte da imprensa preferiu guardar silêncio.
“Na década de 1990, encorajou-se a competição entre as escolas, e um conservador eleito de Helsinque chegou a convidá-las a fazer publicidade. Hoje entendemos que foi um erro”, explica Susse Huhta, professor de finlandês em Helsinque. Com a abolição da obrigatoriedade de frequentar a escola de seu bairro, a busca pelas escolas mais conceituadas, até então marginal, tornou-se um fenômeno importante na capital, onde 30% das crianças no oitavo ano (13 anos) não frequentam o estabelecimento da sua região. Isso só fez provocar um rápido crescimento das desigualdades sociais na Finlândia, segundo Tuomas Kurttila, diretor da Associação de Pais: “Nossa política educacional corre o risco de se tornar uma simples vitrine, enquanto nossas políticas sociais se degradam. Os sucessos de hoje foram construídos nas décadas de 1970 e 1980. O sucesso de amanhã se constrói hoje. Ainda há muitas crianças que não vão além da escolaridade obrigatória. Estou otimista, mas temos de permanecer vigilantes diante do crescimento das disparidades”. “Pedimos à escola que responda a todos os problemas da sociedade, algo que ela dificilmente pode fazer”, acrescenta Petri Pohjonen, vice-diretor do Escritório Nacional de Educação.
Depois de ter dirigido por um longo tempo uma escola e em seguida o departamento de ensino da cidade de Vantaa, vizinha a Helsinque, Eero Väätäinen resume um sentimento generalizado entre os professores finlandeses: “Devemos ter em mente que as crianças não estão na escola para passar nas provas. Elas vêm aprender a vida, encontrar seu próprio caminho. É possível medir a vida?”. No país europeu mais bem colocado nos rankings internacionais, as pessoas veem com muita desconfiança... os rankings.


1 OCDE (2011), Résultats du Pisa 2009 [Resultados do Pisa 2009], em seis volumes, Edição OCDE, Paris.
2 Estatística da OCDE, 2010.
3 “En visite en Finlande, Chatel prépare la rentrée et 2012” [Em visita à Finlândia, Chatel prepara o retorno em 2012], Les Échos, Paris, 19 ago. 2011.
4 Terry Wrigley, “Growing up in Goveland: how politicians are wrecking schools” [Crescer em Goveland: como os políticos estão destruindo escolas], Socialist Review, Londres, jul.-ago. 2012.
5 Paul Robert, La Finlande: un modèle éducatif pour la France? Les secrets de la réussite [Finlândia: um modelo educacional para a França? Os segredos do sucesso], ESF Editor, 2008. Pasi Sahlberg, Finnish lessons: what can the world learn from educational change in Finland? [Lições finlandesas: o que o mundo pode aprender com a mudança educacional na Finlândia?], Teachers College Press, 2011. Hannele Niemi, Auli Toom e Arto Kallioniemi, Miracle of education, the principles and practices of teaching and learning in Finnish schools [Milagre da educação: os princípios e práticas do ensino e do aprendizado nas escolas finlandesas], Sense Publishers, 2012.
6 Dados do Escritório Nacional de Educação, agência independente encarregada do acompanhamento dos programas e da avaliação do ensino médio e fundamental.
7 OCDE, Regards sur l’éducation [Olhares sobre a educação], 2010.
8 Idem.


Philippe Descamps – Jornalista – 01.03. 2013
IN Le Monde Diplomatique Brasil – http://www.diplomatique.org.br/artigo.php?id=1386